La eficacia de un equipo de protección individual no depende únicamente de su conformidad normativa. Para garantizar la protección de las personas trabajadoras es necesario asegurar tres aspectos fundamentales: que el EPI sea seguro, que esté correctamente seleccionado para el riesgo y que se utilice de forma adecuada.
En esta sesión se abordarán los errores más habituales que se producen en los procesos de selección, adquisición, uso y mantenimiento de los EPI, así como las buenas prácticas que permiten mejorar la protección real frente a los riesgos laborales.
Se analizarán aspectos como la verificación de la conformidad de los equipos, la interpretación de la información proporcionada por fabricantes, la adaptación del EPI a las condiciones de trabajo y a las características de la persona usuaria, la definición del nivel de protección necesario, las pruebas de ajuste en equipos de protección respiratoria y los programas de revisión y mantenimiento.
Una sesión práctica dirigida a profesionales de prevención, responsables de seguridad y salud, técnicos de PRL, compradores y gestores que participan en la selección y utilización de equipos de protección individual.